Chez moi: Restaurante Divinum

Tanto hablar de restaurantes y otros lugares de interés de Barcelona tengo totalmente descuidada a mi amada ciudad natal…
Prometo que a partir de ahora de vez en cuando bajo el título “Chez moi” daré algunos “tips” sobre que hacer, donde comer, comprar y que visitar en mi bonita Girona, una ciudad que es sin duda alguna una de las más bellas de Cataluña.

Girona

Hacía muchos días, prácticamente un año que no salía a cenar+posterior “copichuela” con amigos por Girona. El sábado pasado lo hice de nuevo y descubrí el nuevo restaurante Divinum que está de “reestreno”. Lo del “re” viene porqué este restaurante es un viejo conocido para los “gironins” pero recientemente ha cambiado de ubicación y estrena local. El “antiguo Divinum” y yo somos viejos conocidos ya que solía ir con asiduidad. Era un restaurante de buenos quesos y buenos vinos y eso es garantía segura para estar en mi propia “Hot list”.
La excusa para volver al nuevo Divinum fue tremendamente buena; una cenita con Laura, Gerard, Raúl y Vanesa ( que al fin nos conocimos…) Hacía muchísimo que no cenábamos todos juntos y eso se merecía un festival gastronómico.
Bienvenida con copa de cava rosado previo a entrar en la sala privada que nos reservaron solo para nosotros, ¡ UAU ! olía a gran noche…
Tras una calurosa bienvenida y una pequeña presentación del nuevo Divinum nos dejamos llevar por la selección que Joan y Laura habían preparado para nosotros. No preguntamos nada, no objetamos ninguna alergia, ningún ” yo como de todo menos…”, estábamos preparados para todo.

Y empezó la fiesta…

Creo que no puedo recordar cuántos platos trajeron, ¡ Y CUÁNTOS VINOS ! que es peor…

Empezamos por entrantes de crema de calabacín, “esqueixada”, flor de calabacín y una gran patata brava.


Tras calentar motores ya estábamos preparados para lo que venía. Un más que buenísimo foie con frutos secos, ( con quicos que me chiflan…) seguido de unos calamares en su tinta

Después del calamar vino el tataki de atún y el plato estrella, MI AMADO STEAK TARTAR, ¡ QUE REBUENÍSIMO ! pero es que ya no podía más… estaba a punto de EXPLOTAR…

Por si esto no fuera poco el prepostre fue una mini selección de quesos, fue mini porque amenazamos de que así fuera que sino…

Y la traca final queridos lectores, LOS POSTRES.

Un increíble Tiramisú
Un memorable coulant
Y mi favorito, un bizcocho de café con un toque de canela por el que Laura y yo nos peleamos ( en plan buen rollo ), no podía estar más bueno.

Y entre risas, anécdotas varias y vivencias comunes pasó la noche en un marco incomparable, el nuevo Divinum que es sin duda mucho mejor que el anterior. Debo confesar que yo, como ya os he contado al inicio del post, en su día fui muy fan de este restaurante pero para mi perdió un poquito de nivel con el paso del tiempo. Creo que se han puesto las pilas y sobretodo “toda la carne en el asador “ para convertirse en un restaurante de esos que no te puedes perder. Y si tenéis ocasión y podéis disfrutar del Divninum en su saloncito privado mejor que mejor.

Un 10 al nuevo Divinum y un 10 a lo bonita que es mi Girona. PECADO es que haya estado un año casi sin pisarla…