Hotel Aiguaclara & LOVE

Recién llegada estoy de mi escapada de Semana Santa.
HACÍA MUCHO QUE NO LO PASABA TAN BIEN… Han sido unos días llenos de cenas inesperadas, encuentros geniales, descubrimientos para recordar eternamente y risas, muchas risas.

Además el pasado sábado me enamoré locamente…
Amor a primera vista, flechazo, “feeling” inmediato…
El culpable es el Hotel Aiguaclara de Begur, un pueblecito encantador en la bonita Costa Brava.



Hacía mucho tiempo que quería visitarlo y además tenía delito que no lo hiciera teniendo en cuenta que mi amiga Giovanna es buenísima amiga de sus dueños Clara y Joan. También me enamoré de ellos, son el reflejo de mi sueño hecho realidad. Procedentes del mundo de la hostelería y con pasado en compañías hoteleras de prestigio un buen día decidieron dejar atrás el ritmo urbanita de Barcelona para liarse la manta a la cabeza y arriesgarse a comprar un palacete colonial de 1866 en pleno Begur. Lo dicho…

¡ MI SUEÑO HECHO REALIDAD !

COMPLERT. no me estraña que lo esté…

En el Aiguaclara se respira amor, mimo, dedicación… su lema no me puede gustar más: ” Fet amb Love” o lo que es lo mismo, “Hecho con Amor”, y así es y se nota en cada rincón de tan bello lugar. Corazones a millones de todos los tamaños, texturas, colores…y frases que hacen referencia al sentimiento que mueve montañas. Siento deciros que sin el nada funciona eternamente, ABSOLUTAMENTE NADA.
Un gran “All you need is love” es lo que se encuentra el cliente al entrar a este hotel de 10 habitaciones. Casualmente en el salón de mi casa un vinilo “from London” con la misma frase me recuerda todos los días que pese a todo y pase lo que pase…”All you need is love”…

Pero es que el Aiguaclara está lleno de detallitos. Clara y Joan lo han cuidado todo y eso se nota. El entusiasmo con el que Clara nos contó como decidieron comprar esta casa en el 2000 y poco a poco fueron decorándola como si fuera su propio hogar es digno de admirar. Clara y Joan reciben a cada uno de sus clientes como si fueran sus amigos, de ahí las buenísimas críticas que tiene este hotel en todos los foros de viajes, no me estraña lo más mínimo.
El mimo con el que Clara lo hace todo es increible. Ningún detalle es fruto del azar…



Este hotel es 100% romántico, o mejor dicho 200 %. Atención parejitas: La escapada romántica será digna de recordar para siempre, estoy convencida.

LO DICHO 200% LOVE

Para los privilegiados que veranean en la Costa Brava su restaurante es el punto de encuentro con amigos perfecto. ¡Su noche de vinilos todos los viernes queda pendiente en mi agenda!

La verdad es que haría un post solo con fotos del Aiguaclara, no se ni cual escoger porqué todas me parecen un reflejo destinto de la esencia de este hotel.
No os perdáis la pizarra que tienen en el restaurante donde cada cliente deja su mensaje, cuando esta llena Clara antes de borrarla hace una foto y la cuelga en un marco al lado de la misma pizarra.

¡ IMPRESIONANTE !

Un precioso jardincito da entrada al restaurante
Interior del restaurante
Cada carta tiene como portada un beso de película
La pizarra en la que los clientes pueden dejar su mensaje

Además Clara en el mismo hotel tiene una pequeña tienda en la que vende sus propios objetos de decoración.
¡Me lo hubiera llevado todo!


Para fans de los sifones antiguos, objetos muy “cool”

Si tenéis oportunidad no dejéis de visitar este hotel, estoy convencida de que no es defraudará.

Por mi parte quiero agradecer sobre manera la velada del pasado sábado, todo fue perfecto; la compañía, el lugar, TODO.
¡A Clara y Joan decirles que me encantó conocerles y que me verán por el Aiguaclara a menudo en compañía de un buen Gin con Amor ( eso seguro) !

De nuevo millones de gracias por vuestra hospitalidad y por tan dignos bailoteos tras la cena en el bar más “kitsch” en el que nunca he estado …. solo una foto a modo despedida… no hace falta decir nada más….

¡KISSES FROM MPB!