Una muy buena compañía

No me preguntéis como nos hemos conocido. Es una historia de estas un tanto peculiar pero de estas que demuestran que a veces hay cosas que tienen que pasar y pasan. Pues esta historia es una de esas. Conocí a Lluís un poco por casualidad, un poco por amigos comunes, un poco por intereses y sensibilidades comunes y hoy hemos descubierto juntos ( bien, yo confieso que ya lo conocía…) el lugar del que todos hablan, el BOCA GRANDE. Que la cita fuera en este local no es casualidad, es fruto de un pacto de bloggers. Lluís a parte de millones de interesantes otras cosas es dueño y señor del blog The GastroFashion Coolhunter.

Yo como siempre he llegado medio tarde, medio con prisas. Soy un auténtico desastre y últimamente el tiempo se me consume más rápido que una cerilla. Parece que me falta el aire pero en realidad esta sensación me está gustando.

Lluís me esperaba Gin Tonic en mano. ¡UAU! Gin a las 2 de la tarde, no se puede pedir más. Yo no me he pedido uno pero no por falta de ganas sino porqué a posteriori tenía una importantísima visita que recibir en mi faceta “formal” y no hubiera quedado muy a la altura hacerlo bajo los efectos de tan preciado digestivo.

Después de las presentaciones le confieso que ya conozco el sitio. Fui el mismo día que lo abrieron, ¿ Cómo no? y sin lugar a duda me encanta este local. El sello es más que reconocible, el de Lázaro Rosa Violán. Materiales nobles, toques “vintage”, aires de años 60, cristales tallados, telas de todo tipo, mezclas imposibles….

El Boca Grande está en el Passatge de la Concepció ( entre Rambla Cataluña y Paseo de Gracia), tiene una terraza urbana ESPECTACULAR y además también un cocktail bar en la planta superior con dj los fines de semana. ¡ LO MÁS !




Estaréis conmigo en aplaudir este interiorismo. ¡ CHAPEAU !

En tan bonito lugar era imposible no pasar un ratito de lo más ameno en buena compañía. A modo de crítica constructiva debo decir que deben mejorar en los tempos del servicio puesto se ha hecho en algún momento un poco eterna la espera y más si el reloj aprieta porqué tienes que marcharte ( que es lo que suele pasar un jueves mediodía ). Dejando a parte este pequeño detalle, que estoy segura es fruto del poco tiempo de rodaje del local y que sin duda mejorarán, lo demás ha sido perfecto.

El mejor detalle de la comida sin duda el Pan con tomate servido en su bolsita de la panadería Crustó. ¡ OJO A LA FOTO!

Lluís repetiremos seguro y con un poco más de tiempo.

¡ I PROMISE !

¡Besos!