Ma Petite Amsterdam

Os he abandonado durante unos días, entre una cosa y otra no he tenido mucho tiempo para mis lectores ¡Lo siento¡

Para compensaros hoy vuelvo pisando fuerte con un post sobre Amsterdam, la ciudad de los canales (con el permiso de mi querida Venecia) y las bicicletas. Aviso a futuros turistas; agudizar los sentidos puesto son ávidos conductores y puedes morir atropellado por una de ellas.¡ Eso sería muy poco glamuroso!

Bucólica Amsterdam

El motivo de mi escapada o quizá mejor la escusa fue una importante cita, la ceremonia de doctorado de un buen amigo quien por cierto se lució en tan protocolario acto y nos hizo sentir a los presentes de lo más orgullosos de él…¡Congrats to you Doctor Pol!

Esta primera parada en Groningen fue relámpago pero ya me hizo intuir que este país te puede atrapar por sus calles, el ambiente de sus locales, las bicicletas, los comercios…eso sí, no se puede pasar más frío, ¡Guantes, gorro y bufanda imprescindibles!

Tras un intenso día en Groningen, 2 horitas de tren y de nuevo en pleno Amsterdam en búsqueda del Mozart, un hotelito muy modesto pero con unas vistas y localización espectaculares, si no necesitáis grandes lujos para es un lugar perfecto!

La vista de nuestra habitación

Tras dormir plácidamente y cargar las pilas nos aventuramos a visitar la fría Amsterdam al más puro estilo turista y cámara en mano. La primera vez que estás en Amsterdam tienes que ver lo más típico, es decir, coffeshops y barrio rojo, yo lo hice para que no fuera dicho pero muy de pasada. Esta visión tópica de la ciudad dejó paso al otro Amsterdam, el de una ciudad que desprende creatividad por los cuatro costados, dinámica y 100% sostenible. Cada comercio, cada pub, cada restaurante tiene un aire especial. Me quedé fascinada por su arquitectura, sus edificios “bajitos”(algunos de ellos incluso torcidos) me enamoraron pero sobretodo me sorprendió como comparten sus vidas con los viandantes. Sus casas tienen grandes ventanales y paseando por las calles puedes intuir como es la vida de cada unas de las familias que allí vive, sí soy curiosa, se comenta que ellos ni miran dentro de las casas ajenas, yo lo hice lo confieso y me encantó imaginar las historias que escondían cada una de ellas!
Me sorprendió gratamente la experiencia 100 % para turistas de visitar la fábrica de Heineken y como no el Museo del Gran Van Gogh, pero sobretodo me quedé con algunas direcciones que ya forman parte de mi… Ma Petite Amsterdam, ahí van:

American Book Center
Libros y libros y más libros… para los amantes de la lectura es el paraíso.

Laundry Industry
Una de las marcas más ” cool ” de Amsterdan.




Monky
Es del gran monstruo H&M.
¿Cuanto tardará en llegar a mi querida Barcelona ?

Beadies

Tienda de bisutería con un estilo “chic” con aire francés.

Singel 404
Sin duda los mejores sandwiches de Amsterdam.


Bussia
Tengo sentimientos contrarios de este restaurantes italiano. El servicio, el local y la mesa que nos dieron un 10 pero se exceden en la innovación de la cocina italiana que en mi opinión cuanto más fiel a su receta original es cuando es mejor.

Mini Bar
Una idea 100 % innovadora. Es un local lleno de Minibares ( como su nombre indica ), cada cliente tiene su llave, el mismo se sirve y a disfrutar de la noche!

Y hasta aquí lo mejor de mi Amsterdam particular.

¿ Os animáis a escaparos y descubrirla o re-descubrirla ?

Unos besos para vosotros lectores míos( que cada vez sois más y me hace muy feliz…) y ¡Hasta Pronto!