Culto al pan

Trabajar en un hotel en Barcelona como es mi caso es igual a estar muy ocupada durante estas fechas en las que escribo.
El Mobile World Congress trae consigo un movimiento en la ciudad incomparable al resto del año. Yo vivo rodeada estos días de directivos de reputadas compañías del sector, que por supuesto no voy a desvelar, pero que forman ya parte de nuestra vida cotidiana. A los que os preguntéis, ¿estará el genial Marck Zuckerberg creador de Facebook alojado? Pues la verdad es que no y honestamente me encantaría mantener una charla con tan variopinto personaje.
Pero vamos al lío que no os estoy contando nada de lo que había pensado para hoy.
Este post va dedicado a algo tan recurrido como el pan y todo el universo “chic“ que se está cociendo ( ha sido un chiste a lo Buenafuente ) a su alrededor.

Ahora algunas panaderías son mucho más que eso, son templos de culto a la harina, el azúcar, la levadura Templos en los que el envoltorio suma y mucho.
Empiezo por una panadería que me trae unos recuerdos muy entrañables. El Forn Mistral situado en el nº 96 de la Ronda Sant Antoni tiene unas cocas en todas sus variantes irresistible. Es un obrador de pan de los de toda la vida y eso me apasiona. Pasarás por delante y una fuerza extraña llamada apetito te hará caer en la tentación ¡Doy fe de ello!
Su versión en cafetería ubicada a tan solo una calle junto al Teatro Goya es la que me trae mejores recuerdos. El año pasado volví a la vida universitaria y durante un curso estuve visitando viernes y sábado la Facultad de Comunicación de la Universitat Ramon Llull ubicada en la calle Valldonzella a escasos metros del Mistral. La verdad es que fue uno de los mejores años de mi vida y compartí muchas horas con compañeros que hoy son buenos amigos realmente geniales. Muchas de esas horas fueron acompañadas por un café y una ensaimada del Mistral ¡ Buenísimaaaaaaaaas!

Pan de hoy, look de toda la vida

Una versión un tanto más sofisticada es la de la cadena Crustó que con un look casi de tienda de moda ofrece todo tipo de pan hecho “ como antes”. Me encanta la estética de sus locales cálidos a rabiar.

Dos imágenes de Crustó

El estilo bautizado por dos amigos y una servidora como AGABO; Avant-garde bohemian o lo que es lo mismo; Bohemios vanguardistas se personifica en BARCELONA REYKJAVIK, un concepto de panadería austera en decoración donde el pan tiene todo el protagonismo. Se ubican en barrios como el de Gracia cuna de estos nuevos bohemios que alguna que otra amiga mía llama hippiepijos, sin que nadie se enfade, ¡ella los llama así con mucho amor!
Además, en la web del Reykjavik puedes encontrar recetas y encargar pasteles. ¡I LOVE IT!


Un austero Reykjavik

Las panaderías Turris tienen un concepto para mi que se asemeja bastante al Crustó pero con un toque un poco menos “lujoso”. Todo lo que allí puedes comprar y comer está delicioso.

Irresistible Turris

Por último quiero destacar que el reputado chocolatero Oriol Balaguer también ha caído en las tentaciones del universo de la harina y ha inaugurado recientemente su flamante “Classic Line”.

Classic Line by Oriol Balaguer

Si los grandes como Balaguer también apuestan por las panaderías creo que debemos tomar buena nota de que el pan está de moda.